26/10/2026

Día 11: Laval – Sainte-Suzanne-et-Chammes – Évron – Lassay-les-Châteaux – Château d’Ô Mortrée – Carrouges – Courseulles-sur-Mer

   Nos levantamos pronto y cuando vamos a desayunar estamos solos, junto al propietario, Pierre-Olivier Rime. Mientras desayunamos nos pone primero el Concierto de Aranjuez y después el Amor Brujo. Es un personaje curioso, con su punto de ironía, socarrón. Nos trata muy bien, excelente. Repetimos el café con leche y nos vamos a recorrer el pueblo. Nos tropezamos con varias calles con casas entramadas y acabamos yendo al lado del río Mayenne hasta llegar, casi al salir de la ciudad a la Basílica de Notre-Dame d’Avesnières.

Laval
Basílica de Notre-Dame d’Avesnières

   Es preciosa por fuera. Está datada en el siglo XI, pero es en el XII cuando los benedictinos establecen un priorato.

   De estilo románico, también combina el gótico y el renacimiento. Probablemente el edificio ya existía en el siglo X, aunque consta que alrededor del año 1040,  Yves de Saint-Berthevin, vasallo del conde de Laval, lo restauró. Consagró la iglesia a la Virgen y su hijo se la ofreció a los benedictinos en 1073. Se instaló una pequeña colonia de hermanas que hicieron de la iglesia sede de un priorato. La iglesia fue completamente reconstruida por los benedictinos en la segunda mitad del siglo XII.

   Durante la Guerra de los Cien Años, los ingleses tomaron Avesnières en 1429. Saquearon y quemaron la iglesia y el priorato. Después de la Guerra se convirtió en un destino de peregrinación. El Papa Inocencio III otorgó indulgencias muy extensas a quienes visitaran Notre-Dame y contribuyeran a la reconstrucción del convento. Así se reparó la nave y se empezó a levantar el campanario. Se salvó de la Revolución y recibió los cuerpos de los 14 mártires de Laval guillotinados el 21 de enero de 1794.

   La basílica tiene un plano de cruz latina, con el ábside ligeramente descentrado, evocando la cabeza inclinada de Jesucristo en la cruz. La amplia nave está rodeada de pasillos. Sus bóvedas tienen unos 17 metros de altura. El ábside es el elemento más notable de la iglesia. Es la parte más antigua del edificio y su silueta escalonada es muy visible desde el exterior (lo veis en la fotografía superior). El ábside tiene un deambulatorio y cinco capillas radiantes en un callejón sin salida. Estas capillas son contiguas. El crucero es prominente y también tiene capillas sin salida. El coro está formado por siete arcos que descansan sobre columnas de un solo cilindro. Estos arcos soportan un triforium de doce arcos de medio punto. Arriba, siete ventanas semicirculares, iluminan el coro. Cada ventana y cada arco está enmarcado por pequeñas columnas. Los capiteles que adornan estas columnas datan de varias épocas, lo que brinda una amplia variedad de patrones.

   El campanario data del siglo XIX, pero es una reconstrucción de la torre alta del siglo XV. Tiene 57 metros de altura.

   Tras 40 minutos, llegamos a Sainte-Suzanne, una parada corta.

Sainte-Suzanne
Sainte-Suzanne

   En realidad, desde 2016 se llama Sainte-Suzanne-et-Chammes porque es la fusión de estos dos municipios. Este domingo hay un mercado por todas las calles y hay mucha gente de los pueblos vecinos. Tras visitar el Château por fuera y recorrer parte de la muralla (s. XI) nos vamos hacia Carrouges.

   ¡Qué cosas tiene la vida! A quince minutos de Saint-Suzanne-et-Chammes pasamos por un pueblo de 8000 habitantes: Évron. Y en la plaza, mirándonos, Notre-Dame de l’Épine.

Évron
Notre-Dame de l’Épine, Évron

   La fundación de la abadía está documentada por la voluntad del obispo de Saint Hadouin de Le Mans, fechada en 642. El origen de todo es una historia legendaria: Un peregrino que regresa de Tierra Santa con una reliquia de la Virgen de la leche se duerme a la sombra de un espino después de colgar su bolso con el precioso objeto. Cuando se despierta, el árbol ha crecido y su equipaje es inaccesible. Las oraciones de Saint Haoudin a Notre Dame doblaron el espino que deposita la reliquia en manos del obispo y lo ve como un mensaje para crear una fundación dedicada a Notre-Dame.

Évron
Notre-Dame de l’Épine,Évron

   Cuando entramos en la iglesia se está celebrando un bautizo, por lo que vamos por los pasillos muy despacio y sin que se nos oiga. Cerca del altar, un señor, que imaginamos que es el Sacristán, nos dice si queremos ver la iglesia románica (s. XII) situada en el flanco norte del coro. Es una nave de cuatro tramos, que termina en un ábside semicircular. Mide unos 27 metros de larga por 12 de ancho. Está abovedada en su totalidad. Los arcos evocan influencia árabe-musulmana. Bajando por unas escaleras, en el lateral del altar, llegamos a la zona de la cripta, bajo el coro elevado de la iglesia, vestigio del edificio primitivo con los restos más antiguos de la abadía.  Es una nave con tres vasos y cuatro tramos que termina en un ábside semicircular, midiendo 12 metros por 6 metros aproximadamente. Hay fragmentos de policromía que con una datación precisa los sitúan en el siglo X. Allí nos dejó, y se marchó. Un hombre muy amable y generoso, al que desde aquí  queremos darle las gracias. Esto es hacer fe, el resto tonterías. Merci beaucoup, Monsieur.

   La abadía es del siglo XVIII, neoclásica, con un enorme jardín.

   Camino a Carrouges, paramos en Lassay-les-Châteaux. Y paramos, porque en la entrada del castillo vemos a unas señoras vestidas con la ropa típica de la zona. El Châteaux de Lassay es  un ejemplo muy claro del amor por la historia. Los amigos del castillo no paran de crear actividades en torno a él para recoger fondos que contribuyan a su restauración.

   El castillo fortificado se encuentra en una tierra de leyendas. En Lassay fue enterrado Saint Fraimbault, santo evangelizador de Maine en el siglo VI, cuya legendaria vida habría inspirado el personaje de Lancelot. La primera mención a un castrum en Lassay se remonta al siglo XII. Propiedad de Charles de Vendôme a principios del siglo XV, el castillo es destruido por las tropas francesas (hacia 1417) ya que Charles apoyaba a los ingleses durante la Guerra de los Cien Años. En 1458 se inicia la construcción del castillo actual, que ha sobrevivido a los siglos sin modificaciones notables. Desde el siglo XVII, su función militar se desvaneció, sus propietarios permanecieron unidos a él y vivieron allí, permitiendo afrontar con orgullo el curso del tiempo, hasta hoy.

Lassay-les-Châteaux
Châteaux de Lassay

   Su silueta única, con ocho torres conectadas por una muralla y su barbacana, queda impresa en la imaginación de quienes la han visto. Victor Hugo, sorprendido por esta silueta, hizo un famoso dibujo sobre este castillo.

   Comentaba antes el esfuerzo constante de los amigos del castillo por restaurarlo y, casualidades de la vida, el día que fuimos nosotros había una actividad dentro del Castillo. Nos dan un folleto que bajo el título de INVESTIGACIÓN EN EL SIGLO XVIII decía:

   Agosto 1755. Cuadragésimo año del reinado de Luis XV.

   El inspector Nicolás de Vimont

y el arquero Athanase Braoudec

investigan en el castillo de Lassay

el día de mercado.

¿Quién es el autor de las muertes

que están  ensangrentando París este invierno

y han dejado ya una inocente víctima

ayer, sábado, en las murallas del castillo?

Los miembros de la Ferme Générale

han descubierto un enorme tráfico de sal.

¿Quién es el jefe de esta temible banda

de falsos salineros?

El misterio y la muerte vagan.

¿Serás tú capaz de ayudar

a los investigadores

a resolver

este misterio?

    Por la otra cara del folleto, las fotografías de todos los personajes. Dentro del castillo la gente con trajes del siglo XVIII, en grupos, se dedica al ocio. Tú entras en los grupos y en uno bebes, en otro comes, a otro le preguntas algo y así, con el dinero que recaudan de jarras de cidre y pinchos, restauran el castillo. ¡Olé! Pasamos una hora genial, y creemos que el asesino es el jefe de cocina, que era el propietario del castillo. Al salir, justo enfrente al castillo, en la recepción, compramos unas postales. Estaban un chico y una chica atendiéndonos. El era japonés, y de repente, se fue a una esquina, cogió un violín, y nos toco una pieza de Bach. Fue el culmen. Id al castillo de Lassay, por favor.

   Ya comidos, nos íbamos a Carrouges. ¡Pues no! Paramos en el Châteaux d’Ô en Mortrée. Es una propiedad privada que sólo se abre al público 40 días al año (para 2000 visitantes). En nuestro caso lo vimos por fuera, y es espectacular.

Château d'Ô Mortrée
Château d’Ô Mortrée

    Y ya sí, nos vamos a ver el Château de Carrouges. Es un castillo iniciado en el siglo XIV, todo en ladrillo. Cuenta la leyenda que la condesa de Carrouges sorprendió a su esposo en los brazos de otra mujer. Sorprendida y furiosa, apuñaló a la infeliz que sucumbió a sus heridas. Ésta, que era un hada, maldijo a la familia antes de morir, y al día siguiente, el conde fue encontrado asesinado a su vez. Ante este hecho, apareció una mancha roja en la frente de la condesa que, unos meses después dio a luz a un hijo con la misma mancha. Ella le puso como nombre Karl-le-Rouge, y de ahí viene el nombre de Carrouges. En estas tierras, todo son leyendas increíbles, ¿verdad?

    En la visita guiada hemos recorrido algunas habitaciones del primer piso, y hemos visto una escalera de ladrillo espectacular, que en las reformas del siglo XX fue medio amputada. El château es espectacular, como podéis ver en las fotos más abajo, con detalles en los ladrillos, techos y paredes extraordinarios, etc.

    El Château de Carrouges:

   Historia.

  •    La plaza fuerte: durante la guerra de los Cien Años, los primeros señores de Carrouges establecieron una plaza fuerte en la frontera de Normandía y Maine. Después, la propiedad pasó, por matrimonio, a los Blosset de Saint Pierre.
  •    La vivienda señorial: el siglo XV está marcado por Jean Blosset, que decidió la construcción de la vivienda. Confidente del rey Luis XI, lo recibió en 1473. Nombró heredera a su hermana, casada con Philippe Le Veneur. La finca perteneció a la familia Le Venneur de Tillières desde finales del siglo XV hasta 1936.
  •    La mansión de prestigio: el cardenal Jean Le Veneur, embajador y capellán de Francisco I, hizo construir el castillete de entrada. Tanneguy I Le Veneur acogió en el castillo a Catalina de Médicis y su séquito en 1570. Justo antes de la Revolución, el general Alexis Paul Michel Tanneguy decidió abandonar los privilegios.

   El castillo fue clasificado monumento histórico en 1927, y el Estado lo adquirió con parte de su mobiliario en 1936.

     Arquitectura.

  •   El patio interior: aún pueden observarse las distintas etapas de edificación del castillo. La torre del homenaje del siglo XIV: su estructura maciza conserva la mayoría de sus elementos defensivos, saeteras y matacanes. Es el testigo de la plaza fuerte constituida , sin duda, por un conjunto militar y residencial. En la sala baja, un instrumento de medición, de granito, evoca el control de las capacidades usado en las ferias. El ala de los Blosset, del siglo XV, ha conservado tres elementos originales: la puerta ojival, la torre escalera y un remate del cañón de una chimenea gótica. Su fachada fue remodelada durante la construcción de las nuevas alas del castillo. Las alas ‘clásicas’, de finales del siglo XVI, fueron construidas por François Gabriel. Sus fachadas, muy sobrias, están marcadas por bandas de granito.
  • La vivienda de los Blosset de Saint-Pierre. Este edificio ha conservado su disposición del siglo XV, con sus dos habitaciones y su sala central. Su estado actual muestra una decoración realizada por Maurice Gabriel en el siglo XVII. En la planta baja se encuentra la cocina, utilizada desde finales del siglo XVIII hasta 1936. Por la escalera de la torre se accede a los apartamentos de la primera planta, originalmente puestos en hilera. Las habitaciones se modificaron en el siglo XIX con la construcción de un tabique por el lado del patio que todavía hoy corta el salón norte.
  1.    La habitación de Luis XI. El rey se alojó en ella en 1473. Sobre la chimenea figuran las armas de Le Veneur de Tillières.
  2.    El salón norte. La pequeña puerta, la imponente chimenea y la abertura en arco conopial que daba acceso a la capilla, destruida a finales del Antiguo Régimen, son testimonios del siglo XV.
  3.    El pasillo expone dos lienzos, vestigios del techo pintado del siglo XVII de la sala siguiente.
  4.    La antecámara de honor. La chimenea, del siglo XV, está decorada con una escena de caza con halcón del siglo XVI. De la suntuosa decoración del siglo XVII, obra de Maurice Gabriel, la sala ha conservado los ornamentos de las vigas.
  •    Las alas clásicas. Junto a las escaleras que las comunican son obra del arquitecto François Gabriel.
  1. La escalera con hueco central sobre plano cuadrado comunica las grandes salas uniéndolas con la vivienda medieval. Ha conservado un revestimiento pintado de falsos ladrillos y piedras.
  2. El comedor fue acondicionado a finales del siglo XVIII. Una puertaventana y una pasarela permitirían acceder directamente a los jardines.La chimenea monumental, de finales del siglo XVI, combina mármoles del Maine, granito pulido y piedra caliza.
  3. El salón de verano, desprovisto de chimenea, fue restaurado en 1993 con un papel pintado, dominós y tejidos estampados a mano.
  4. El salón de los retratos reúne a los sucesivos propietarios del castillo. La chimenea tiene pintada la original decoración.
  5. El gran salón se creó en el siglo XIX suprimiendo un tabique, tal como demuestran el parqué y los artesonados. Está bordeado por pequeños gabinetes de trabajo.
  6. La escalera de honor. Su rellano lleva a la sala siguiente. Originalmente enlucida y pintada con falsos ladrillos, fue decapada durante las obras de los años 60, dejando aparecer la estereotomía de su construcción.
  7. La sala de fiestas se creó a finales del siglo XVIII para el teatro, la música y la danza. Debe su volumen a la supresión de la segunda planta. Al fondo se encuentra la tribuna de los músicos. Por ella se baja al patio.
Château de Carrouges
Château de Carrouges
  • El parque.
  1. El parque es un espacio cerrado de unas diez hectáreas repartidas entre jardines, huerto, bosquecillos, terrazas y césped. Más abajo de la terraza, al sudoeste, se extendía un estanque desecado a finales del siglo XVIII y plantado con hierba para la cría del ganado bovino. Todavía se distingue la «Isla de Amor» cubierta por un pequeño bosque.
  2. Las rejas, de hierro forjado de mediados del siglo XVII, proceden de las forjas de Carrouges: puerta de honor, puerta del sur y barandillas.
  3. El castillete, a la entrada del dominio, está considerado como el primer testigo de la arquitectura renacentista en Normandía. Su torre derecha está decorada con una mitra y dos báculos estilizados, signos de la función eclesiástica de su comanditario, Jean Le Veneur, obispo conde de Lisieux hasta 1533.
  • Carrouges, un castillo de ladrillo. El ladrillo, material cuya fabricación se dominaba desde la Antigüedad, experimentó un nuevo auge durante el Renacimiento en la mitad norte de Francia. En Carrouges, su uso desde el siglo XIV se debe a la presencia de la materia prima, la arcilla. Su fabricación era manual. Mucho más que un simple material de construcción, por sus colores, sus formas y su utilización en traba o a tizón, el ladrillo también se presta a la decoración. En Carrouges, los arquitectos sacaron partido de la alternancia de ladrillos rosas y negros para animar las fachadas.
Château Baffy
Lavabo del Château de Boffy

    Nuestro lugar de descanso en las próximas cuatro noches es el Château de Boffy, en Colombiers-sur-Seulles. Como este diario de nuestras vacaciones está lleno de ilusión, de este lugar sólo os daré un consejo: NO VAYÁIS. Elegimos, con un sobreprecio, habitación en el edificio principal. Somos gente muy normal, pero este baño es lamentable. El desayuno en una especie de porche/invernadero desastroso (tuvimos que pedir leche caliente). El recepcionista creo que era holandés, no sabía francés. El parking un cachondeo. La ropa de la cama, en cambio, era excepcional.

    Nos fuimos a cenar a Courseulles-sur-Mer, a quince minutos. Pero ahora recuerdo, que camino a Colombiers pasamos por pequeños pueblos engalanados con banderas de Canadá y con las fotos de los soldados muertos en acción allí. No sé si era sólo porque se celebraba el 75 aniversario del Desembarco o si lo hacen siempre, pero costaba pasar la saliva por la garganta.

      El origen de la ciudad es muy antiguo, y hay registros de incendios en el siglo XII en un lugar llamado fosas de Saint-Ursin (cruce de las carreteras de Beny y Reviers). Hoy es una pequeña ciudad de 4200 habitantes cuya evolución ha tenido lugar por la presencia del puerto. Courseulles es la única ventana al mar del Cantón de Creully y esta apertura fue uno de los motores de su explosión demográfica. Este crecimiento se explica en parte porque desde 1936 se sufrió un cambio profundo en la mentalidad de la gente, con la llegada del tiempo libre en las vacaciones pagadas y el desarrollo de actividades de ocio vinculadas al mar.

   Los astilleros formaron la columna vertebral del desarrollo económico de la ciudad, como por ejemplo, la familia Labrèque durante un siglo (hasta 1964). En ese momento, los cascos de plástico suplantaron la madera y aparecieron los yates, reemplazando gradualmente el comercio marítimo. Courselles fue desde los romanos, un centro de cría de ostras, y aún hoy, los pescadores de la ciudad continúan comercializando y criando ostras. En el siglo XIX Courseulles suministró con la ayuda de carruajes tirados por caballos, que tardaban tres días en hacer el viaje, ostras a la capital de Francia. La familia Robert en 1822 tenía 1200 trabajadores en Courseulles y los alrededores, trabajando encaje policromado de hilos de oro y plata. Todas estas actividades económicas, que constituyen el patrimonio de Courseulles, se pueden descubrir en el Museo de Courseulles.

   Un poco más de Couseulles:

   6 de junio de 1944. La playa de Courseulles era parte del sector Mike Green y Red de Juno. La captura de Juno fue asignada a la Tercera Divisiòn de Infantería canadiense comandada por el mayor-general Rodney Keller. El sector Mike frente a Graye-sur-Mer y Courseulles debía ser controlado por la Séptima Brigada apoyada por el Sexto Regimiento Blindado canadiense (Primero de Húsares).  A pesar de los mares agitados que prohibieron el lanzamiento fácil de tanques anfibios, algunos tanques de los húsares pudieron llegar a la playa, a diferencia de la situación en Bernières-sur-Mer.

   Durante la lucha, el petrolero Léo Gariépy disparó contra Kommandantur, la sede de comunicaciones del sector Le Clos Charlotte. Los que salieron con los brazos en alto fueron el primer grupo de soldados alemanes capturados vivos en Courseulles durante la Operación Overlord. Léo regresó a Courseulles para terminar su vida allí. Fue nombrado ciudadano honorario de Courseulles y en 1972 enterrado en el Carré des Victimes Civiles en el cementerio de Courseulles según su deseo. Primer puerto liberado, fue sede de una intensa actividad hasta la puesta en marcha de Port Winston en Arromanches. Durante tres meses, miles de toneladas de municiones y materiales pasaron todos los días  por Courseulles.  Como bien dice el courseullais, después de haber sufrido grandes pérdidas, a lo largo de los años se han erigido varios lugares en memoria de los soldados que cayeron por nuestra libertad, para mantener el deber de la memoria. Estos lugares son:

  • La estela ‘de Gaulle‘: erigida durante la vida del general, conmemora su desembarco en Courseulles el 14 de junio de 1944. Fue inaugurada por Elisabeth de Miribel, quien escribio «The Call» el 18 de junio de 1940 en Londres.
  • La estela de ‘La Combattante‘: homenaje a los 65 marineros franceses y a los 2 marineros británicos que desaparecieron el 23 de febrero de 1945 en el Mar del Norte al explotar una mina.
  • El monumento a ‘Winnipeg‘: dedicado a la memoria y la gloria de los muertos de los Royal Wininipeg Rifles, inaugurado en 1964 para el vigésimo aniversario del desembarco.
  • El tanque conmemorativo ‘Bold‘: hundido frente a Courseulles el 6 de junio de 1944, fue rescatado a finales de 1970 gracias al sargento Léo Gariépy.
  • La cruz de lorena: erigida en 1990 con motivo del centenario del nacimiento del general de Gaulle, fue inaugurada en presencia de su hijo, el almirante Philippe de Gaulle.
  • Dos pequeñas estelas, junto al mar, con placas de bronce, honran a los muertos del ‘Regimiento Rigles de Regina‘, ‘Primer Regimiento Escocés de Canadá‘ y ‘Voluntarios belgas‘.

   Cenamos a cincuenta metros de la playa, en Chez Suzanne, en la Rue Pierre Villey. Trato cariñoso, me comí unas sardinas buenísimas. Luego nos dimos un paseo por la playa y al Baffy, a hacer maniobras para aparcar. La cama SÍ es muy buena. Felices sueños.

Imágenes del día

Laval
Laval

Sainte-Suzanne
Sainte-Suzanne

Èvron
Èvron

Lassay-les-Châteaux
Lassay-les-Châteaux

Château d'Ô Mortrée
Château d’Ô Mortrée

Carrouges
Carrouges

Courseulles-sur-Mer
Courseulles-sur-Mer

Colombiers-sur-Seulles
Colombiers-sur-Seulles

Día 11 de agosto. Laval – Sainte-Suzanne-et-Chammes – Èvron – Lassay-les-Châteaux – Château d’Ô Mortrée – Carrouges – Courseulles-sur-Mer – Colombiers-sur-Seulles

Ruta día 11
Ruta de la jornada 11